El día de la boda de Raúl y Karina estuvo lleno de momentos especiales, emoción y recuerdos que quedarán para siempre. Y, como no podía ser de otra manera, nuestro Beauford descapotable tuvo un papel protagonista desde el primer momento.
Para los traslados la pareja eligió nuestro BEAUFORD, una auténtica joya clásica que puso el toque de elegancia y distinción a un día tan importante. Karina disfrutó del trayecto acompañada de dos personas muy especiales: su madre y su hija, compartiendo juntas uno de esos momentos que hacen que una boda sea todavía más inolvidable.
El destino era El Invernadero, el espacio de eventos elegido para celebrar la boda y el posterior banquete. Allí las esperaban Raúl y todos los invitados, que recibieron a Karina con la emoción propia de uno de los momentos más esperados del día. Tras la emotiva ceremonia, llegó el momento de relajarse y disfrutar del cóctel. Entre conversaciones, brindis y muchas sonrisas, los novios y sus invitados aprovecharon también para acercarse al Beauford y hacerse fotografías junto a él.Y es que los coches clásicos no solo sirven como medio de transporte: forman parte de la historia y de los recuerdos de una boda. El elegante diseño del Beauford, su carrocería descapotable y su presencia hicieron que se convirtiera en uno de los protagonistas de las fotografías de Raúl y Karina.
Después de disfrutar de las fotografías y de compartir unos momentos con familiares y amigos, llegó la hora de sentarse a cenar y continuar con la celebración. Para CLÁSICOS CASTELLÓN fue un placer acompañar a la pareja en un día tan importante y formar parte de los recuerdos de una boda tan especial. ¡Enhorabuena, Raúl y Karina! Os deseamos toda la felicidad del mundo y esperamos que cada vez que volváis a ver las fotografías junto a nuestro Beauford recordéis con una sonrisa aquel día tan maravilloso.